02 febrero 2011

Seguimos con La Catedral tras la pausa navideña

El día 14 de enero dimos por finalizadas las vacaciones del Club y volvimos con "La Catedral" bajo el brazo. Aunque la mayoría conocíamos este título y al autor, realmente no sabíamos bien de qué trataba, solamente que se desarrollaba en la Catedral de Toledo; cabía incluso esperar una novela histórica con tintes de aventuras como "La Catedral el Mar". Sin embargo, habíamos contado con tiempo de sobra para saber lo que teníamos entre manos: una cruda novela social en la que el autor levantino expone con verdadera fuerza todas las ideas que su  compromiso político había acumulado a lo largo de su vida, hasta conformar una ideología sustentada en el republicanismo y el anticlericalismo que, sin embargo, no aporta soluciones para sacar a España de su letargo.
Comentamos también el estilo naturalista que emplea el autor, que se aprecia sobre todo en las detalladas y exhaustivas descripciones, así como en la captación de ambientes. Y también incidimos en los largos párrafos que emplean los personajes para sus comentarios, sobre todo el protagonista -Gabriel Luna-, que en ocasiones proporciona una avalancha tal de ideas y razonamientos, que hacen que la lectura resulte un poco "aburrida", con el  resultado de auténticos fragmentos ensayísticos insertados en la novela.
En la tarde del día 21, vimos que la lectura iba a buen ritmo, había quien ya había terminado, o casi. Leímos algunos párrafos que, bien a alguien le habían llamado la atención por lo anecdótico o la actitud de algún personaje, o bien no se habían entendido de todo, y repartimos un artículo de elmundo.es en el que se comparaba a Blasco Ibáñez con Arturo Pérez Reverte: dos autores que forman parte ya de nuestro Club de Lectura.
El día 28 casi todo el mundo había concluído la lectura y, sin querer desvelar el final para quien aún no lo conocía, comentamos algo sobre el penúltimo capítulo, como el triste pasaje amoroso (nada de pasión, nada de gozo),  y el dramatismo narrativo del capítulo décimo, que contiene el desenlace y cierra la novela.
¿Cuál será nuestra próxima lectura?
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