28 febrero 2012

Dejamos Nueva York y aterrizamos en la Barcelona de los años treina

Esta vez la ausencia ha sido más corta y confiamos en que, poco a poco, nuestras visitas de actualización sean semanales.
El 20 de enero terminamos con "Brooklyn Follies", y ya aportamos poco a lo dicho en las sesiones anteriores: encantados de haber conocido (o revisitado) al Sr. Auster.
Y directamente de Nueva York, nos vamos a la Barcelona de los años treinta en compañía de la  Colometa de la "Plaza del Diamante" y Mercè Rodoreda. Prácticamente todo el mundo tenía un recuerdo más o menos preciso sobre la serie emitida por televisión,allá por los años 80, pero casi nadie había leído la obra. A  pesar de este recuerdo, -o tal vez, por él-, las ganas de comenzar a leer parecían grandes y dado que la edición que teníamos entre manos contenía otra obra más de la autora ("La calle de las Camelias"), acordamos que para mantener un ritmo lector similar, podíamos ir leyéndola a la par, y así conoceríamos mejor el mundo literario de Rodoreda y sus personajes.
Dicho y hecho: para la primera sesión sobre el libro -la del 27 de Enero-, aún prácticamente nadie había comenzado la segunda de las obras, pero para la del 3 de Febrero, la lectura de ambas caminaba a la par, por lo que -aún sin querer- hemos hablado sobre las dos. En ambas nos ha llamado la atención la utilización de un lenguaje que aún siendo muy simple, llega tan hondo, y el uso del monólogo que hace la autora para ir mostrándonos la evolución de la protagonista (sería mejor decir la protagonista de cada una de las obras) y de sus sentimientos. Con un estilo narrativo muy sencillo, la escritora catalana construye con gran precisión a sus personajes, y dibuja un perfecto apunte de la época, una completa crónica social de la República, la Guerra Civil, y la dura y cruda posguerra. Este estilo narrativo queda perfectamente descrito en las propias palabras de Mercè: "Escribir bien es difícil. Por escribir bien entiendo decir con la máxima simplicidad las cosas esenciales...".
A estas alturas -y como quedó probado en la sesión del día 10- resulta bastante obvio decir que el Club ha caído preso del embrujo tejido por Mercé Rodoreda en torno a la Plaza del Diamante y la vida de Natalia, el único personaje al que todos pusimos la misma cara sin tener que forzar la imaginación, el de la Colometa de la serie de televisión (Silvia Munt).
Para la sesión del día 17, la lectura estaba completada (incluída también la otra novela), y sobre todo lo dedicamos a comentar las diferencias y similitudes entre las protagonistas de ambas obras: Natalia desde el principio de la novela parece sometida a las decisiones y el carácter de Quimet, y representa sobre todo la familia, la maternidad, mientras que Cecilia rechaza la seguridad de un hogar adoptivo por ser libre y vivir con los hombres (al menos al pricipio) que ella quiere. Cecilia sin referentes familiares desde el pricipio de su vida y Natalia echando de menos la presencia de su madre, y casi sin notar la de su padre a pesar de estar presente...
Alguien nos comentó que había leído que la autora, tras escribir "La Plaza del Diamante" quedó demasiado impregnada del personaje de Colometa y sentía la necesidad de escribir una novela con una protagonista totalmente opuesta, y de ahí nació Cecilia...
Nostros hemos quedado muy satisfechos con esta lectura, y para completarla, hemos buscado algunos artículos bastante interesantes, como el de Guiomar C. Fages ó el de Adriana Minardi.
Vamos con retraso en la actualización del Blog, ya os contaremos el nuevo libro que tenemos preparado para la próxima sesión.
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