25 septiembre 2013

Nuestro resúmen final.

A estas alturas, sin determinar fechas y sólo contabilizando lecturas, la siguiente fue "La joven de la perla" de Tracy Chevalier, que llegó, contrastó con las anteriores y (sobre seguro)... TRIUNFÓ.
Es un título que reúne muy buenas condiciones para dar juego en un Club de Lectura: novela histórica realista, estupendas descripciones de lugares y ambientes, pintura y cuadros de por medio..., y la (implícita) atracción entre los dos protagonistas... A nosotros nos ha dado mucho juego porque nos ha interesado saber más sobre la ciudad de Delft, informarnos sobre la vida de este genial pintor que fue Vermeer, aprender sobre su técnica, su obra, etc. Todo esto resulta absolutamente enriquecedor cuando estás leyendo un libro porque te estimula a querer saber más, a aprender sobre otros aspectos que van más allá de la literatura, a complementarla, y -por supuesto- genera infinidad de comentarios y preguntas de todo tipo, aunque lo que más ha llamado la atención es la idea de que, partiendo de un cuadro con una figura anónima que existió, se pueda crear toda una historia que pudo ocurrir o no, pero lo que es seguro es que esa pintura -como tantas y tantas otras- guarda una historia detrás.
Por otro lado, el ritmo de lectura resultó muy ágil y placentero, con lo que en apenas tres sesiones liquidamos el libro, y fijamos una última sesión para ver la película dirigida por Peter Weber, que también permitió un  rato de coloquio después en el que comentamos sobre las similitudes entre ambas obras, las diferencias entre el lenguaje narrativo y el cinematográfico, la estupenda composición de escenas que tiene el film, etc.
Nuestra siguiente lectura fue "Melocotones helados" de Espido Freire, ganadora del Premio Planeta de 1999. Poco podemos comentar sobre esta obra que comenzamos a leer con cierto interés, pero que notamos como se dispersaba por diferentes caminos, sin llegar a cerrar del todo ninguno. Al final, la mayoría del Club hemos tenido la sensación de que las promesas iniciales de la historia no se cumplían, que se nos contaba lo que no esperábamos y nos quedábamos sin saber lo que queríamos. Por otro lado, también fue general el reconocimiento al estilo de la autora, con una prosa agradable, natural y bastante amena.
Tras esta lectura sólo nos quedaba el final del Club, el Encuentro con el Autor de este año. en la siguiente entrada os lo contamos.

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