Continuamos con trimestre, y como la lectura de Martínez de Pisón había sido relativamente corta y pertenecía además a su primera fase como escritor, nos pareció pertinente seleccionar otra novela más reciente, y así conseguimos el lote de "Dientes de leche". Todo un acierto por dos razones. La primera es que permite ver como ha evolucionado el autor en forma de escribir, como ha ido enriqueciéndolo, y en segundo lugar, porque esta es una novela que va de menos a más, va ganando fuerza según se avanza en la lectura.
Es esta la historia de una familia, un retrato narrado sin un ápice de sensiblería, con una gran eficacia narrativa y emocional, con un dibujo de los personajes admirable y una estupenda combinación de los espacios y los tiempos con las peripecias familiares.
Un título que -en nuestra opinión- no hay que dejar de leer.
En el otro grupo, repartimos "El médico de Toledo" de Matt Cohen, uno de los escritores canadienses más prestigiosos. La novela se presenta como un llamamiento a la tolerancia y el entendimiento entre los hombres, más allá de credos y religiones, y presenta la medicina como una profesión de fe en los progresos en esta ciencia frente al miedo y la ignorancia medievales.
Lo sentimos, pero no podemos decir nada más.
Y como al grupo que le habían tocado las lecturas de Martínez de Pisón, que eran inferiores en extensión a las del otro, les quedaba tiempo, renovamos lote y leyeron también "El río que nos lleva", que ya quedó comentado en la entrada anterior.
Esperamos volver a estar pronto con vosotros.

