26 marzo 2018

UN CARTERO PARA NUESTRO CLUB

A nuestro Club, "El cartero de Neruda" ("Ardiente paciencia") no le ha entregado correspondencia, pero sí le ha proporcionado dos tardes llenas de literatura y una más de cine. Esta novela, breve pero intensa,  nos cuenta la relación que se entabla entre un joven pescador decidido a convertirse en cartero, con el único destinatario de sus servicios, el poeta Pablo Neruda. El autor, Antonio Skarmeta, se convierte en el narrador  omnisciente que nos cuenta la curiosa relación de amistad que construyen los dos personajes, entremezclada con la historia de amor del joven cartero, la vida sencilla de Isla Negra, una recreación bastante poética de los últimos días de la vida de Neruda, y -como decorado de fondo- la situación convulsa del Chile de los años setenta.
A nosotros nos ha parecido una pequeña joya de gran calidad literaria, con abundantes descripciones, un lenguaje muy poético, muchas metáforas, diálogos ingeniosos, y un montón de referencias culturales: escritores, cantantes, políticos, personajes del cine... Su final, en cierto modo abierto, contribuye además, a darle un poco más de grandeza.
En el Club complementamos la lectura con la película del mismo título, pero salvando las diferencias y sin desmerecerla, nos quedamos con el libro.
Hasta pronto.

11 marzo 2018

NADA ES MUCHO, MENOS ES MÁS

Carmen Laforet probablemente irá siempre unida a "Nada", primera novela de la autora, primer Premio Nadal y todo un soplo discordante dentro del panorama literario de la posguerra española,
y nuestro Club -probablemente- no olvidará con facilidad este título, considerado por los entendidos como un trasunto de la vida y primeras experiencias de la autora.
A nosotros nos ha impresionado cómo Laforet, pese a la juventud en el momento de escribirla, es capaz de utilizar el lenguaje de un modo tan eficaz -construyendo ambientes casi "impresionistas" frente a personajes "expresionistas"-,  cómo maneja las metáforas e imágenes simbólicas de gran belleza para contrastar totalmente con lo que expresan, y cómo mantiene la intriga y nos va desvelando muy poquito a poco todos los secretos familiares: los celos, los pecados, los rencores y fracasos que se encuentran encerrados en la casa familiar de la calle Aribau tras la contienda civil. Pero aunque este es el telón de fondo, la protagonista no se posiciona ni emite juicios de valor, porque  se encuentra inmensa en su propio drama humano, en sus esperanzas y sueños de juventud... y además está el hambre, un personaje más dentro de la novela, que la acecha y envuelve en un ambiente angustioso.
Cómo es costumbre en nuestro blog, no hacemos sinopsis ni resúmenes, sólo procuramos reflejar las opiniones y sensaciones que nos producen las lecturas que compartimos... Y en esta ocasión -como en otras anteriores- recomendamos abiertamente la lectura de esta novela que nos ha parecido tremendamente moderna.

06 marzo 2018

UN CLÁSICO DE LA NOVELA NEGRA

Nuestra siguiente lectura, "Asesinos sin rostro", es considerada hoy en día todo un clásico de la novela negra, y su autor, Hennink Mankell, como el creador de la novela nórdica. Tal vez quienes así opinan tengan razón, y la mayoría de autores actuales de este tipo de novela, se hayan inspirado en su obra y -sobre todo- en su personaje central, el inspector Kurt Wallander, protagonista de toda una serie que se inicia con este título. Lo cierto es que este personaje conecta bastante bien con el lector, porque el autor nos muestra, además de su perfil profesional, su lado más humano: las complicaciones de una reciente separación, una  hija con la que no conecta, un padre con síntomas de demencia senil... Por lo demás, es un tipo de novela de las de antes: interrogatorios, pistas, trabajo de campo... Nada de pruebas de ADN, ordenadores o internet, porque estamos en 1991 y el trabajo se hace a pie de calle, con lo que el argumento no resulta enrevesado, como tampoco lo es la resolución final del asesinato. Por otro lado, a nosotros nos resultó bastante interesante la temática que se plantea como fondo de casi toda la novela, y que sigue siendo en la actualidad un tema muy delicado: el problema de la inmigración y los prejuicios raciales. Quizás ahora, casi treinta años después de su aparición, y dado el éxito y difusión en el panorama actual de la novela negra, de argumentos con toda la parafernalia y avances técnicos que se han conseguido en el campo de la investigación policial, resulte algo "sosa" o "simple, pero lo cierto es que es una novela bien escrita, bien estructurada y con personajes bien construídos, y que además tiene una buena lectura. No en vano este autor y su personaje, tienen toda una legión de seguidores en estas redes sociales tan presentes en nuestras vidas.

25 enero 2018

UN BEST SELLER DECIMONÓNICO

Este año se está presentando lleno de descubrimientos para nuestro Club, porque tampoco conocíamos nada de la obra de Wilkie Collins. Este escritor del siglo XIX fue gran amigo del más conocido Charles Dickens, director de la publicación semanal "Household Wordsen la que apareció por entregas nuestra siguiente lectura: "La dama de blanco".
Tras este título se esconde una estupenda novela victoriana, romántica, intrigante y compleja, que consigue enganchar al lector con su original estructura narrativa (en realidad una estructura epistolar), a partir de los diversos puntos de vista de los  personajes. Estos son bastante variados y van desde los verdaderamente protagonistas hasta los más secundarios, pero todos ayudan a componer la historia, al tiempo que vamos conociendo la psicología de cada uno de ellos. Es cierto que, en general,  son bastante lineales o divisibles -buenos buenísimos, o malos malísimos-, pero hay algunas composiciones de caracteres, como el del Marion Halcomb o el Conde Fosco, que son realmente memorables.
Otro aspecto que nos ha llamado la atención, es que a pesar de la "intriga" que rodea el relato, el lector sabe en cada momento lo que sucede, apenas se le esconde nada, el único interrogante radica en saber si se conseguirá la demostración del "delito" cometido... 
En su época, esta novela fue lo que hoy en día consideramos un "Best Seller" (de ahí el título de la entrada), y pese a las críticas que puedan hacerse a este tipo de género, a nosotros nos ha parecido bastante superior a los de la actualidad.
Con todo esto, y dado que nuestras reseñas lo más que pretenden es "incitar" a otros lectores a leer los títulos que nosotros leemos, esperamos que así sea.

COSAS QUE SÍ HEMOS LEÍDO

Desde la última entrada y hasta la Navidad, hemos tenido tiempo de manejar dos títulos completamente diferentes, pero que sin embargo han tenido una gran aceptación por parte de nuestro Club.
Empezamos con "Las cosas que no nos dijimos" de Marc Levy, autor que nadie de nuestro Club había leído con anterioridad, y eso que es uno de los escritores que más vende y más se lee en el país vecino, y sus obras han sido traducidas a 38 idiomas. 
Con esta novedad encaramos la novela cuyo principio puede desconcertar un poco, sobre todo con la aparición del androide que le da un toque como de ciencia ficción..., pero según se avanza en la lectura y el trasfondo se va llenando con los distintos temas -los límites entre la vida y la muerte, las segundas oportunidades, las relaciones paterno-filiales, la búsqueda del verdadero amor... -, el lector se va interesando por saber, va componiendo la historia con los flashbacks que la salpican y le dan dinamismo, y avanza por sus páginas de un modo ágil - dado que el estilo del autor es sencillo, simple y directo-, y sobre todo gracias a la abundante utilización de diálogos que, en varios momentos, son buenísimos.
Nos ha gustado "Las cosas que no nos dijimos", ¿por qué no admitirlo?... Y no nos ha parecido una novela simple, porque en la diferentes sesiones, nos ha dado pie para hablar de relaciones, de perseguir sueños, de admitir equivocaciones, de saber perdonar, de crecer, de madurar...
En la siguiente entrada, la otra lectura.





01 diciembre 2017

PRIMERA LECTURA DE ESTA EDICIÓN

La verdad es que el comienzo de la edición de este año ha sido fuerte, pues hemos empezado con "Plenilunio" de Antonio Muñoz Molina. ¿Y por qué esta elección?... Pues lo cierto es que tras el mal sabor de boca que nos dejó su anulación para venir a nuestro Encuentro del año pasado, y después de la incomprensión en la que nos dejó sumidos "El invierno en Lisboa", yo pensaba que este autor se merecía otra oportunidad en nuestro Club. Y ha sido todo un acierto, porque este título de Muñoz Molina es lo más cercano a una obra maestra.
A la hora de leer y elegir títulos, yo me guío mucho por impulsos, lo cual puede ser poco ortodoxo, pero no suele fallarme, y un libro que comienza : “De día y de noche iba por la ciudad buscando una mirada...”, ya promete. Y a pesar de que -en principio- puede parecer que nos encontramos ante una novela policíaca en la que el fin es encontrar al asesino, enseguida nos damos cuenta de que son muchos más los temas que desfilan por sus renglones y que invitan a la reflexión: el desarrollo de la investigación que envuelve un crimen, la violencia , el mal, la insolidaridad de la sociedad que nos rodea, el sensacionalismo de los medios de comunicación, el terrorismo existente en nuestro país... Y sobre todo, una acertada técnica narrativa en la que se combinan el contrapunto (varios hilos narrativos conectados entre sí), y el suspense (en el que se mezcla un estilo cercano a la narración oral con el ritmo utilizado en las series de televisión), para manejar unos personajes bastante bien definidos, a pesar de que los más importantes no tienen nombre -ni falta que hace-. Con todo esto el autor consigue -opinión unánime en nuestro Club- hacer de la lectura de esta novela todo un placer, un PLACER con mayúsculas.
No desvelaremos nada de la trama, ya sabéis que en este blog nunca lo hacemos, porque para saber de lo que estamos hablando hay que leer el libro sobre el que estamos haciéndolo. Os animamos a hacerlo... Os sorprenderá, como nos ha pasado en el Club.
Señor Molina, nos dejó plantados hace un año. Nos sentimos ofendidos. Pero después de leer "Plenilunio", podría decirse que casi -aún podría remediarlo- lo hemos olvidado.